Toda forma de dependencia es en realidad un estado de servidumbre. Del amor a la necesidad hay un paso. Es posible caer en la dependencia emocional no sólo de otras personas, sino respecto de drogas, de la adicción a la comida, del dinero, el alcohol, del trabajo. Cuando permitimos que nuestra salud emocional dependa de factores externos o de otras personas, estamos renunciando a una responsabilidad que en realidad nos pertenece, estamos dándoles poder sobre nosotros, y le estamos exigiendo demasiado a estas personas, o de estas actividades. Cuando hablamos de dependencia emocional y amor diferencias habituales que encontramos están en la distancia que media de una persona que establece una relación honesta de aprecio con otra, a una persona que convierte a una buena persona en un punto de apoyo al que obliga a cargar comparte del peso de las responsabilidades de su vida.

Con frecuencia la persona emocionalmente dependiente suele debilitarse psicológicamente. Se vuelve más insegura, se cierra a la relación a otras personas, concentrándose en aquella de la que depende, o en la actividad sobre la que ha depositado sus expectativas. Desde una persona que depende de su pareja para sobrellevar su vida, a otra que se encierra en su trabajo no quiere saber nada de lo que le rodea. La dependencia emocional es una renuncia a vivir, una condena para la persona a la que nos aferramos, o un exceso de exigencias respecto de la actividad en la que nos escondemos o refugiamos. Esto es lo que debes hacer ante la dependencia emocional:

  • Causas: trata de entender qué es lo que te empuja a depender emocionalmente, cuál es la causa de la dependencia emocional.
  • Manejo: una vez que comprendes las causas, las debes racionalizar y valorarlas en su justa medida, sin dejarte atrapar por ellas y aprendiendo a satisfacerlas de una forma más saludable.
  • Valórate: aprende a valorar tus cualidades, tus puntos fuertes, sobre estos deberías apoyarte para compensar tus debilidades, en lugar de buscar el refugio en otras personas, y obligarlas a cargar con la responsabilidad de tu bienestar emocional.
  • Mejora tus puntos débiles: que alguno se te dé bien, no significa que no puedas hacer nada al respecto. Un punto débil no es más que un aspecto en el que no te desenvuelves también como lo haría la mayoría. Pero eso no significa que no puedas esforzarte un poco y mejorarlo para que te suponga un menor lastre. No dejes tus puntos débiles por perdidos.
  • Culpabilidad: a veces nuestras debilidades nos llevan a sentirnos culpables, avergonzarnos, y a escondernos por temor a lo que pensarán otras personas, sobre todo aquellas a las que queremos. Esto es un error. En la dependencia emocional y amor, diferencias que nos distancian con frecuencia, se encuentran en las debilidades que no hemos sabido superar. Incluso cuando dichas debilidades sean defectos que debamos abordar, debemos hacerlo de forma racional, y es saludable hablarlo con otras personas, especialmente aquellas en las que tenemos confianza. El lugar de dejar que la frustración nos domine, y luego lo paguemos con mal humor que sufren las personas que nos rodean, debemos darnos, y darles, la oportunidad de hablar racionalmente de ello. Un sentimiento de culpa que ni siquiera nos hemos tomado la molestia de entender de dónde procede, puede convertirse en una fuente de infelicidad.
  • Reorientar: quizá sea el momento de cambiar el rumbo de nuestra vida. Si no somos felices, si nos tomamos la molestia de entender por qué, y si aplicamos el esfuerzo necesario para vivir una vida que nos satisfaga más, puede que encontremos una forma de vivir que nos haga más felices, y libere a las personas que nos rodean de la dependencia emocional, o a nosotros de la necesidad de depender de lo que consigamos en el trabajo.

Dependencia emocional y amor. Diferencias:

Mientras que el amor consiste en compartir, y andar, la dependencia emocional va de exigir. La dependencia emocional es necesidad. Cuando una persona, debido a un mal manejo de sus emociones, y una escasa comprensión de su personalidad, se siente empujada a buscar la satisfacción de sus necesidades en otras personas, acaba por estropear la relación que pasa de ser desinteresada, a una forma de refugiarse.

Esto ocurre cuando una persona no valora los puntos fuertes, de tal modo que acaba por menospreciarse, y se desentiende del cuidado de sus propias necesidades. Cuando hablamos de dependencia emocional y amor, diferencias irreconciliables con nosotros mismos, la negativa por nuestra parte a cuidar de nuestro bienestar emocional, nos empuja a depender demasiado de otras personas. Descuidar las necesidades de uno mismo no le hace un favor a nadie. Al contrario nos vuelve más necesitados, y acabamos convertir dichas necesidades mal atendidas en responsabilidades que volcamos sobre los demás.

“El amor se convierte en dependencia emocional, cuando pasamos de la necesidad de amar, a amar por necesidad.”

El miedo a hacernos responsables de nuestra propia felicidad, es un peso que nos lastra a la hora de realizarnos como personas, y sentirnos satisfechos.

AUPLADependencia EmocionalToda forma de dependencia es en realidad un estado de servidumbre. Del amor a la necesidad hay un paso. Es posible caer en la dependencia emocional no sólo de otras personas, sino respecto de drogas, de la adicción a la comida, del dinero, el alcohol, del trabajo. Cuando permitimos...Health is Wealth. Nutrition, Rehabilitation, Sport, Sustainability, Wisdom, Entertainment. Health First. La Salud es lo Más Importante.