Para dejar la adicción es necesario saber la causa. En centros de rehabilitación para adicciones, médicos, psicólogos y terapeutas, se encargan de evaluar a la persona adicta para determinar si hay una causa biológica que le empuje a la adicción.

¿Qué es el diagnóstico dual?

El diagnóstico dual es la rehabilitación de adicciones que establece un tratamiento múltiple para el adicto que además de la adicción, sufre alguna enfermedad o trastorno mental. 6 de cada 10 adictos sufren alguna enfermedad mental. Algunas enfermedades mentales comunes en adictos son la depresión crónica, la ansiedad, psicopatía, autismo, o el insomnio. En centros de rehabilitación para adicciones se hace un diagnóstico dual para establecer tratamientos paralelos con medicación. Aparte de los medicamentos para la adicción, se recetan medicamentos para tratar el trastorno mental. A veces ocurre también que el paciente tiene varias adicciones simultáneas. En este supuesto hablamos de politoxicomanía, y también requiere que cada adicción se trate, una medicación propia.

¿Cómo saber si sufro una enfermedad mental?

En adictos que sospechan, o de los que se sospecha, que podrían sufrir una enfermedad mental es imprescindible acudir a un médico que establezca un diagnóstico. Pero lógicamente necesitamos al menos un indicio que nos empuje a creer que esa visita es necesaria. Según The Watershed algunos indicios de enfermedad mental frecuentes son:

  • Cambios bruscos de humor: el adicto tiene cambios de humor repentinos sin que tengan una causa aparente. Como estar furioso de repente sin que parezca que haya ningún motivo. Además también puede ocurrir que cambie de un estado de humor a otro totalmente opuesto de forma muy rápida y nada natural. Como pasar del enfado a la risa sin que medie una pausa entre ambos estados. Esto hace que las personas mentalmente saludables encuentran dificultad para relacionarse con el adicto, ya que no es ni sano ni natural, que una persona emocionalmente estable trate de sincronizar sus emociones con una persona tan inestable.
  • Obsesión con la intimidad: si bien una persona necesita intimidad para sentirse a salvo y poder decidir qué le gusta compartir, no es saludable que alguien intente empujar todos los aspectos de su personalidad al espacio de la intimidad. Una persona que haga esto acabará por esconder toda su vida, y todo lo que le importa, en un espacio cerrado a los demás. Llega momento en el que prácticamente no hay nada de lo que puedo hablar con nadie. Al individuo le parece que todo lo que le ocurre, lo que piensa, lo que le importa, es sólo asunto suyo y de nadie más. Literalmente, el adicto se inventa un mundo paralelo en el que se encierra respecto de los demás. Difícilmente nadie podrá ayudarle si esto sucede. Es por eso que en los centros de rehabilitación para adicciones como The Watershed se hace un esfuerzo dirigido a recuperar esa comunicación mediante la terapia de grupo.
  • Incapacidad para cumplir con sus obligaciones laborales o académicas: el adicto empieza a relegar a un segundo plano sus responsabilidades en el trabajo, o en sus estudios. Procurarse la dosis de la sustancia adictiva acaba por convertirse lo más importante, y lo único respecto de lo cual se esforzará. Cuanto peor sea su situación económica, más difícil resultará seguir satisfaciendo su adicción, lo que le llevará a dedicar la mayor parte de sus esfuerzos a conseguir la sustancia adictiva.
  • Incapacidad para gestionar sus finanzas: el adicto no tiene una mente clara y despejada. La persona adicta se deja llevar por la adicción y toma decisiones arriesgadas y poco inteligentes. Al principio su intención es la de aumentar sus fondos a toda costa para asegurarse la sustancia adictiva. Cuando estas pobres decisiones hagan mella en sus ahorros, le seguirá una política de gastos irresponsable. El adicto desperdicia y malgasta sus finanzas. Lo peor viene cuando el adicto tiene acceso bajo su responsabilidad a las finanzas de otras personas, o bien que por su trabajo tenga acceso a las finanzas de su empresa, o bien a las de sus clientes, o simplemente que sea quien se encarga de las de su familia. En estos casos el adicto puede arruinar las finanzas de familias y empresas enteras.
  • Dificultad para comunicarse y expresarse: bajo los efectos de la adicción, el adicto tiene la mente confusa. No puede pensar con claridad. Le cuesta expresar sus pensamientos. Le resulta difícil explicarse. A veces simplemente no se entiende que es lo que quiere decir. Las subidas y bajadas de ánimo que pueden hacerle pasar del cansancio a la hiperactividad rápidamente no ayudan en absoluto. En un centro, rehabilitación y comunicación son puntos de partida desde los cuales los terapeutas tratarán de ayudar al adicto a pensar y expresarse con claridad.
  • Soledad: la persona adicta no puede relacionarse. Pierde su capacidad para establecer relaciones saludables con otras personas. Los cambios de humor y la dificultad para pensar con claridad le impiden mantener una conversación razonable. También le impiden entender las emociones de los demás y corresponderles. Al principio el adicto se da cuenta, al ver las reacciones de disgusto en las personas con las que habla. Por este motivo el adicto suele acabar decidiendo quedarse lejos de otras personas. Llega a la conclusión de que si no cruza una palabra con nadie, ninguna persona se dará cuenta de su adicción, y por tanto tampoco le empujará a buscar ayuda contra la adicción en una rehabilitación. El adicto forma una burbuja de la que no quiere salir, y en la que no permite que nadie entre. Según “The Watershed Rehab Center” romper esa burbuja es parte del cometido del tratamiento en los centros de rehabilitación para adicciones.
  • Accesos de violencia: el adicto puede mostrar un comportamiento violento en cualquier momento. Lo peor es que no es algo previsible. Es imposible para una persona mentalmente sana entender y saber en cada momento lo que se le ocurre a una persona adicta. Por este motivo el adicto puede responder en cualquier momento de forma violenta contra otra persona, sin que esa persona sea capaz de entender qué puede haber provocado ese arranque de ira. Dependiendo de los trastornos mentales que sufra el adicto, de su personalidad, y de los tipos de adicciones que tenga, puede haber supuestos en los que no quede más remedio que recluir al adicto en centros de rehabilitación para adicciones, para proteger la seguridad de las personas que le rodean mientras dura el tratamiento. A veces incluso puede ocurrir que el adicto tiende a autolesionarse, y que sea necesario ponerlo bajo vigilancia médica para garantizar su propia seguridad.

Médicos, psicólogos, terapeutas, enfermeras, todos ellos se encargan de establecer de forma efectiva un diagnóstico dual durante la rehabilitación adicciones. El diagnóstico dual es difícil de tratar porque una enfermedad mental puede tener varios síntomas. Es difícil saber si la causa de una enfermedad mental es la adicción, o si la causa es otra y es necesario buscarla y tratarla para así poder centrarse en la adicción. No todos los centros de rehabilitación para adicciones están preparados para tratar el diagnóstico dual. Es necesario contar con profesionales médicos especializados, y personal y medios adecuados.

Obstáculos en el tratamiento de la adicción – www.cdc.gov

Tratamiento de la adicción con diagnóstico dual – wo-pub2.med.cornell.edu

Ayuda psiquiátrica durante la adicción – www2.indstate.edu

http://www.aupla.com/wp-content/uploads/centros-de-rehabilitacion-para-adicciones-con-diagnostico-dual-en-the-watershed.jpghttp://www.aupla.com/wp-content/uploads/centros-de-rehabilitacion-para-adicciones-con-diagnostico-dual-en-the-watershed-150x124.jpgAUPLAAdiccionesDiagnóstico DualPara dejar la adicción es necesario saber la causa. En centros de rehabilitación para adicciones, médicos, psicólogos y terapeutas, se encargan de evaluar a la persona adicta para determinar si hay una causa biológica que le empuje a la adicción.¿Qué es el diagnóstico dual?El diagnóstico dual es la rehabilitación...Health is Wealth. Nutrition, Rehabilitation, Sport, Sustainability, Wisdom, Entertainment. Health First. La Salud es lo Más Importante.